Encogimiento de la tela: un control de calidad necesario en las confecciones

Para asegurar la calidad del producto final, una de las etapas importantes en el proceso de confección es probar el encogimiento de la tela, para evitar errores y como prueba para que los modelos cortados en esta tela sigan el proyecto planeado.
Para realizar esta etapa, se usa la técnica de encogimiento previo, verificando que el encogimiento de la tela no exceda el 1%, siguiendo las instrucciones de cada tipo de tela. Este proceso puede causar manchas de agua o pérdida del brillo, por lo que se recomienda la prueba en un retazo de la tela.
En telas de lavado a seco el cuidado debe ser mayor. Humedezca la tela y póngala a secar sobre una superficie plana, sin colgarla. Termine planchando levemente la tela por el lado del revés.
Si la tela encoge, es necesario realinear la dirección de la trama de la tela una vez realizadas las pruebas.

Observe que no hay una tabla para el encogimiento de la tela, pero sí existe un porcentaje aceptable de encogimiento provocado por el manejo, de acuerdo con el entrelazamiento, el tipo de fibra y la calidad del hilo. Para ello, es necesario considerar algunas cuestiones, como las siguientes.

1) Encogimiento del retazo: la prueba hecha en un trozo de tela no siempre representa el encogimiento de toda la pieza de tela debido a otros factores.
2) Fabricación de la tela: en el proceso de fabricación de la tela, al plisarla, ocurre una alteración del contenido residual de humedad en la tela.
3) Tela en las confecciones: la tela en las confecciones sufre alteraciones cuando se apilan los rollos de tela en forma de hoguera y por la tensión al enrollarla en las revisoras (algunas confecciones revisan la tela recibida), además de la tensión al desenrollarla en la máquina de tendido.

Por eso, el encogimiento de la tela depende mucho del tratamiento y de los procesos a los que se le somete. La falta de ese control sobre el encogimiento puede causar serios problemas en las etapas siguientes, como la prenda final que podrá tener una talla menor que la definida en el modelo.

Por lo tanto, para atenuar este problema, usted debe controlar todas las etapas: almacenamiento, disposición de la tela, mesa para corte, máquinas de coser, número de puntos por centímetro, apilamiento de las piezas, entre otros.

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